Un precio claro,
desde el principio.
Cada proyecto es distinto, y su presupuesto también. Como locutor francés, te explico cómo se calcula el tuyo. Podemos comentarlo en español, con cada partida clara desde el principio.
Pedir un presupuestoTu tarifa se concreta, pregunta a pregunta.
Depende de tu proyecto y, sobre todo, de cuatro factores.
Un spot, un vídeo de motion graphics, un módulo de formación online, un vídeo de marca o una audioguía requieren un tratamiento distinto.
Un vídeo interno, una campaña regional y un spot nacional tienen cada uno su propio alcance.
Suele ser la partida con más peso y la que más me gusta aclarar. Te la explico justo debajo.
La urgencia, el número de versiones y la notoriedad del anunciante.
Los derechos de emisión, explicados con claridad.
Es la parte que suele generar más dudas. Una locución tiene dos componentes: la grabación y el derecho a difundirla en un medio, un territorio y durante un periodo determinado. Como ocurre con la música: tararearla en casa o utilizarla durante un año en una campaña nacional tiene un valor distinto. El criterio es claro: cuanto mayor sea el alcance y más dure la difusión, mayor será el valor de los derechos. Pagas por el uso real que vas a hacer.
Cada proyecto tiene su propia mezcla.
Todo se ajusta a tu proyecto: el medio, la duración, los derechos de emisión, la dirección, el plazo y las nuevas tomas. Como en una mesa de mezclas, ajustamos cada control hasta llegar a una tarifa justa, acorde con el trabajo que requiere. La tuya, calculada para tu proyecto.
Tu briefing, en 3 minutos, para concretar la duración y el tono antes de pedir un presupuesto.
Mi trabajo: encontrar la fórmula adecuada para tu proyecto.
Te propongo una tarifa justa, acorde con el trabajo que hay detrás. Porque, además de la voz, pongo a tu disposición un estudio profesional, dirección en directo y mi disponibilidad todo el año, también en vacaciones. Entrego archivos limpios, listos para integrar, y garantizo que una nueva toma encajará perfectamente, incluso dos años después. Así ganas tranquilidad y tiempo, con tu proyecto entregado tal como acordamos.
Hago lo que digo y digo lo que hago.
Hablamos de tu proyecto. Te respondo en un plazo de 24 h.
Con tres datos basta. Entiendo lo que necesitas y te doy un importe claro y coherente. Tú decides con toda libertad. Podemos hablar del presupuesto en español y emito la factura en España, con NIF español.
Las preguntas que te haces.
¿Cuánto cuesta una locución?
¿Por qué preparas un presupuesto en lugar de una lista de precios?
¿Por qué elegir tu voz en lugar de una oferta de 50 €?
¿Puedes ajustar el precio a mi presupuesto?
¿Cómo calculas el precio de una serie de módulos?
¿El presupuesto es gratuito?
¿Tienes un proyecto en mente?
Recibes un presupuesto claro en un plazo de 24 h para avanzar con tranquilidad.
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